Se está hablando mucho del Reino de Dios

Tanto en la teología de la liberación como en la teología evangélica contemporánea se está hablando mucho últimamente sobre el concepto del Reino de Dios. Una muestra de ello en la América Latina evangélica es la Red del Camino, cuyo eje ideológico central es el concepto del Reino de Dios (Antonio González), redimensionado ahora como la expresión de un cambio que ha llegado en el aquí y ahora, alejándose de un concepto futurista utópico de la consumación de los novísimos.

En la teología de la liberación se avista un «nuevo paradigma» relacionado al concepto del Reino de Dios, como dice el  economista, filósofo y teólogo germano-costarricense Franz Hinkelammert:

Otra dimensión que surge, aunque ya con más antecedentes, es lo que Jung Mo Sung llama un “nuevo paradigma” de la teología de liberación. Se trata de la interpretación del reino de Dios en la teología de liberación. Hoy deja de ser concebido como una meta intrahistórica por alcanzar progresivamente en el curso de esta historia. No es un futuro por alcanzar al cual se puede acercar por una especie de aproximación asintótica en algún tiempo histórico futuro. Es interpretado ahora como una trascendencia al interior de la historia y los pasos por hacer se hacen visibles y urgentes desde la presencia histórica a partir de la cual juzgamos. No es el futuro que empuja, sino lo presente en el sentido de las urgencias humanas que oprimen en este mismo presente. Una realización plena no está aquí, sino más allá del espacio y del tiempo. Aquí, en nuestro presente, es urgencia que apela. [1]

En cuanto a la teología evangélica contemporánea, señala el teólogo y especialista en Nuevo Testamento estadounidense Scot McKnight que

[u]no pudiera sorprenderse al encontrar el gran número de libros que tratan el tema de la expiación que simple y llanamente no interactúan—ni mucho menos mencionan—la visión del reino por parte de Jesús. ¿Porqué? Porque las teorías de la expiación han sido formuladas por la historia de las teorías de la expiación, y esa historia ha sido dominada por la carta de Pablo a los Romanos de una manera tal que abrir la puerta al reino socava toda la conversación. [2]

Continúa señalando McKnight:

Cualquier discusión sobre la expiación que deje a un lado la discusión sobre el reino, falla en hacer justicia al mensaje bíblico de la obra redentora de Dios en este mundo. No me tiembla el pulso al decirlo y me lo vivo repitiendo para enfatizarlo. La visión del reino por parte de Jesús y la expiación están estrechamente relacionadas; separarlas es un acto de violencia. [3]



Esa opinión de McKnight la veo como un parteaguas de la teología ortodoxa que procura separarse de la doctrina de la expiación limitada, sin perder de vista su significado sustitutivo redentor, a la vez que toma el concepto del Reino de Dios como consecución escatológica atemporal.


Referencias:

  1. Franz Hinkelammert, «Presentación», en Biblia, teología de la liberación y filosofía procesual. El Dios liberador en la Biblia, por Jorge Pixley, p. 8, en http://latinoamericana.org/tiempoaxial/textos/TA12Presentacion.pdf, accesado el 16 de mayo de 2009.

  2. Scot McKnight, A community called atonement, p. 9, en http://jonathanbrink.com/2009/05/16/straight-from-the-horses-mouth-33/, accesado el 16 de mayo de 2009. Traducción nuestra.

  3. Scot McKnight, A community called atonement, p. 13, en http://jonathanbrink.com/2009/05/16/straight-from-the-horses-mouth-33/, accesado el 16 de mayo de 2009. Traducción nuestra.

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