La monstrua del sabor de Semana Santa

Después que salí el jueves del trabajo, me fui a esperar a mi hermana para juntos irnos de fin de Semana Santa para Santiago.

Llegamos a Metro Tours a eso de la 1:30 pm y abordamos el autobús de las 2:30. Para mi sorpresa no había tanta gente. Es que ya le cogí el truquito a no irme por Caribe Tours, ya que es un tremendo desastre, tanto por la cantidad de gente, por la lucha que se coge y porque los buses se detienen siempre en La Vega, elemento que atrasa en 40 minutos la llegada.

Llegamos a casa de Casandra a eso de las 4:30 pm con la maleta repleta: una sola para los dos. No teníamos ganas de hacer nada y nos pusimos a descansar y dormir. Había una campaña de Lucas Rojas en el Estadio Cibao, pero no había pilas pá’ eso. Apenas jugamos una mano de parchés en la que resulté ganador. Luego de cenar, nos acostamos.

El viernes nos levantamos cuajados a eso de las 10:30 am y de inmediato nos pusimos a preparar la comida, y buena que quedó, bien en su punto. Nos volvimos a acostar para reposar levantándonos a eso de las 2:00 pm. Jugamos barajas, ganando Casandra 4-3-3, jugábamos y le tirábamos fotos al baby de Irán -hermano menor de Casandra- y Gladys.

En la noche ya a eso de las 8:30 cogimos al Estadio a la campaña. Llegamos bien tarde cuando ya estaban terminando de bautizar a la gente. Los músicos ya estaban tocando en fade y eso. Duramos como 1/2 hora dentro. Saludamos a par de gente y nos fuimos a la casa.

Cuando llegamos, Casandra y yo fuimos a comprar la cena al Supermercado Central -como a 1 km. de la casa-, yéndonos a pie. Mientras regresábamos se armó un lío ahí con botellazos y vaina. Cuando cruzamos la calle pá’ botar el pedazo, viene un loco y me pide dinero, le dije que no tenía -tenía tó’ el dinero conta’o. Pues resulta que tenía par de monedas en los bolsillos e inexplicablemente se me abrió un agujero en el pantalón en ese mismo momento y las monedas salieron despavoridas y el loco corriendo despavorido detrás de ellas.

Llegamos a casa, cenamos, volvimos a jugar parchés y nos acostamos. Dos días de puro aburrimiento.

El sábado todo cambió para bien. Creíamos que íbamos a pasar otro día aburrido, pero Cristobalina -hermana de Casandra-, nos llamó para que nos alistáramos porque íbamos a embarcarnos a visitar el mazo de hermanas de padre de ellas para Esperanza y Boruco.

Bajamos al apartamento de Cristobalina y fueron llegando las hermanas y los sobrinitos.

Todas estas personas cupieron en dos vehículos:

Natanael, Casandra, Laura, Nelson, Cristobalina, Lilian, Lorrayne, Gregory, Alondra, Yomara, María Celeste, Alan, Irán, Gladys y Christopher.

[Niños en negrita]

Salimos a eso de las 12:30, pasamos por el Supermercado Central a comprar la comida y la bebida. Llegamos a Esperanza a la 1:30 a casa de una de las hermanas de padre de las muchachas. De inmediato las mujeres se pusieron a cocinar. La comida quedó riquísima, todo el mundo repitió, hasta yo (cosa rara en mí repetir comida). Luego de reposar y hacer cuentos, nos pusimos a beber. Irán destapó el Dewar’s y Nelson las cervezas. Después cogimos pá’ casa de otra de las hermanas, que es a su vez, la Procuradora Fiscal de Esperanza. En el camino veo yo este negocio con un toldo rojo y letrero pintado a mano “La Monstrua del Sabor”, discoteca del pueblo donde muchos borrachos desperdigan lo que sus cosechas le dan después de un día de arduo trabajo. Le tiré una foto con el celular de mi hermana. Lástima que aún no tengo cámara, porque hubiera mandado la foto a las curiosidades del Doctor Zeuss. La fiscal acababa de llegar de levantar un cadáver de un hombre que habían asesina’o. La muy sorprendida fiscal nos contó su experiencia, la llevamos a la otra casa, terminó la historia y continuó haciéndonos cuentos sobre presos, cadáveres y gente desdichada en busca de “ayuda de la justicia”.

Al terminar la tarde, nos despedimos y cogimos varias calles abajo a visitar a una tercera hermana, cuyo esposo empezó a contarnos de unas reses que le robaron, recordándome su historia el robo de ganado que ha venido suscitándose en la Zona Norte del país durante los últimos meses. Nos brindaron refresco y dulces, mientras los niños comían tierra, se enlodaban y las respectivas madres se enlodaban haciéndolos salirse del lodo al tiempo que les desenlodaban los zapatos, pies descalzos, pantalones y faldas.

Duramos 1/2 hora ahí y ya daban las 6:30 cuando cogimos a donde una cuarta hermana de padre en el mismo pueblo de Esperanza (!), pueblo que no parece pueblo: gente con casas buenas y autos y jeepetas del año. Llegamos y nos reunimos en círculo ante las imprecaciones de ambos bandos sobre quién había botado al otro al “no buscarlo desde hace mucho tiempo”, y el famoso “no soy yo, eres tú la que no nos buscas”. Ya anochecía y nos íbamos.

Las mujeres querían irse de vuelta para Santiago, pero Nelson insistía en coger pá’ Boruco, el pueblo de ellos, a ver a Joselito y Zunilda. Pues Nelson convenció a Cristobalina y ella su vez, en efecto dominó fue convenciendo a todas las demás hermanas. Pues a eso de las 7:00 pm cogimos pá’ Boruco, que queda como a 10 km. de Esperanza. Nos fuimos en coro, y las mujeres se pasaron de alante pá’ trás a hacer coro conmigo y con Irán en la cama de la pickup de Nelson.

Llegamos a los 40 mins. y nos recibió Joselito (hermano de padre de las muchachas) y Zunilda sentados frente a su casa. No bien llegaron cuando Zunilda y Lorrayne se metieron a la cocina e hicieron tremenda paila de plátanos y yucas maeñas con huevo del bueno. Comimos y repetimos nuevamente al ritmo de sendas jumbobirras. Hablamos plepla, nos tripiamos a tó’ el mundo.

Salimos de Boruco a eso de las 9:30 pm, mientras pasábamos, por los pueblos, veíamos a la gente reunida en los parques bailando y gozando. Boruco, Guatapanal, Ginamagao y Batey 1 eran reggaetón, mujere, romo y gozadera total en las calles y parques.

Llegamos a Santiago a eso de las 10:30, llevamos a las mujeres y nos acostamos.

Llegó el domingo y Laura, Casandra y yo fuimos a la iglesia. Cuando llegamos nos encontramos con Raúl, un viejo amigo nuestro. Entramos, vimos a Diandra, Santiago, Jhanoy y Wellington y nos sentamos todos juntos. Diandra y Jhanoy se pusieron a cabildear para que Laura diera su testimonio -mi hermana sufrió un accidente en julio del año pasado donde casi pierde la vida-.

A la 1/2 Laura sube al púlpito y da su testimonio ante unas 300 personas que había en el templo.

Cuando terminó el culto, el pastor Marino Cornelio le pidió que volviera y le predicara a los jóvenes y en el culto del domingo siguiente.

A eso de la 1:30 terminó el culto. Cogimos a casa de Diandra y almorzamos. Wellington me dio la buena noticia que estará vendiendo cámaras digitales, así que le pedí me guarde la mía (¡por fin!)

Nos quedamos hablando un buen rato, me llevaron a la parada de Caribe Tours y me fui a las 6:30 para Santo Domingo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s