La Revelación como pedagogía comunitaria

La Revelación no consiste en un depósito de informaciones ‘verdaderas’ que los seres humanos deben aprender y repetir, o sea, una ortodoxia, sino en una pedagogía verdadera, es decir, en una comunicación que orienta a los seres humanos que buscan ‘saber’. El plan de Dios consiste en que el ser humano aprenda a aprender haciendo uso de su libertad y de su capacidad creadora. La verdad consiste en una humana ortopraxis de liberación (espiritualidad) orientada por revelaciones transitorias (graduales, paulatinas) en el Espíritu de Dios. Supone, por eso, una búsqueda y una disposición a escuchar y a transmitir, mediante tanteos, éxitos y errores, de generación en generación, una sabiduría que tampoco es ‘verdadera’, sino que pone de manifiesto una forma de madurez comunitaria o colectiva.

Helio Gallardo. 2009. Crítica social del evangelio que mata: introducción al pensamiento de Juan Luis Segundo. Heredia: Escuela Ecuménica de Ciencias de la Religión, 33, 34.