
La iglesia cristiana y su relación con el poder político
William Wipfler
Miércoles 21 de marzo de 2012 | 6:30-8:00 pm
Centro de Estudios Teológicos
Av. Independencia 253, Gazcue
Santo Domingo, República Dominicana
Entrada libre

La iglesia cristiana y su relación con el poder político
William Wipfler
Miércoles 21 de marzo de 2012 | 6:30-8:00 pm
Centro de Estudios Teológicos
Av. Independencia 253, Gazcue
Santo Domingo, República Dominicana
Entrada libre

Por Natanael Disla
A manera de introducción
Las desigualdades en las relaciones entre varones y mujeres también están presentes en las iglesias [1]. Como en las demás instituciones sociales, las iglesias han servido de fermento para perpetuar esa desigualdad, diseñando paradigmas desde la teología y la pastoral que han discriminado a las mujeres, estableciendo y legitimando una jerarquía en donde los varones tienen la supremacía.
En este breve ensayo, exploraremos los elementos que deben tomarse en cuenta para un análisis con perspectiva de género en una institución eclesial. Hemos basado este trabajo en un pre-diagnóstico institucional con perspectiva de género, inédito, que realizamos en una iglesia bautista en Santo Domingo en 2009 [2].
Elementos para el análisis
La primera tarea a realizar en un diagnóstico institucional en una congregación, es obtener y recabar la documentación histórica de la iglesia, a fines de conocer la misma y tener una idea acabada sobre su filosofía, organización y estructura, así como datos históricos de relieve. Todo esto debe leerse en perspectiva de género, buscando cómo han sido las relaciones entre varones y mujeres tanto a lo interno como a lo externo del espacio eclesial.

Mujeres líderes presbiterianas mexicanas protestan en silencio en el Concilio| José Israel Fernández Medrano
Porque no estamos luchando contra enemigos de carne y hueso, sino contra las potencias invisibles que dominan en este mundo de tinieblas, contra las fuerzas espirituales del mal habitantes de un mundo supraterreno.
Efesios 6,12 (BTI)
Vía Facebook se acaba de informar lo siguiente:
TERMINÓ el Concilio. Acuerdos finales: 1) No se acepta la Ordenación de la Mujer. 2) El acuerdo entra en vigencia de forma inmediata, debiendo los presbiterios que ordenaron “diaconisas”, “ancianas” y “pastoras”, desconozcan tal ordenación y se adecuen al acuerdo.
Desde ayer está reunida en Asamblea la Iglesia Nacional Presbiteriana de México en un Concilio Teológico sobre la Ordenación de la Mujer, en Xonacatlán. Tal parece que la posición mayoritaria es en contra de la ordenación. Los presbiterios del Estado de México y Juan Calvino son los que parece que llevan la voz cantante a favor de la ordenación.
En este caso, el patriarcado kyriarcal y androcéntrico es esa potencia invisible que domina los cielos presbiterianos mexicanos.
Reacciones diversas se han hecho sentir en diversos medios, entre los que se encuentran Lupa Protestante, que ha publicado artículos a favor de la ordenación por Amparo Lerín Cruz (Presbiterio de la Ciudad de México), Emmanuel Flores-Rojas (Presbiterio del Estado de México), Leopoldo Cervantes-Ortiz (Presbiterio Berea) y Alberto Arenas Mondragón. Varias mujeres asistentes al Concilio han publicado una «Carta abierta de las hijas de Zelofehad a la Asamblea General».
En estos difíciles momentos, la biblia sirve de afirmación y consuelo. De nuevo, el relato de Números 27,1-11 sirve de ánimo a aquellas mujeres presbiterianas mexicanas a quienes se les ha prohibido la ordenación. En noviembre pasado Lupa Protestante publicó un sermón narrativo que escribí y presenté sobre el pasaje en cuestión.
¡Que las voces de las mujeres y varones aliados sean escuchadas, y que podamos decir «dondequiera que se proclame la Buena Nueva, en el mundo entero, se hablará también de lo que ésta ha hecho, en memoria de ella» (Marcos 14,9)!
2012 será un año dedicado al Género en la Universidad Bíblica Latinoamericana (UBL, San Pedro de Montes de Oca, Costa Rica). La teóloga feminista alemana/estadounidense Elisabeth Schüssler Fiorenza estará disertando en la Cátedra Juan Mackay, el principal espacio de reflexión teológica de la UBL, ha anunciado la Prof. Mireya Baltodano, Decana de la Escuela de Ciencias Teológicas.
Asimismo, el Seminario Integrado tendrá como tema Género y religión, con la participación de Elisabeth Cook, Genilma Boehler, Violeta Rocha y Mireya Baltodano.
La UBL está diseñando el plan de estudio para una Maestría en Género, Diversidad y Religión que ofertará a mediano plazo.

Por Tahira Vargas
En nuestra Ley General de Educación, capítulo VI arts. 22-25, se establece el respeto a la libertad de conciencia religiosa en la formación humana y religiosa que ofrezcan los centros educativos.
A pesar de que está consignada esta supuesta libertad de formación religiosa, la misma no se cumple en nuestras escuelas públicas y menos aún en los colegios privados.
Muchos colegios privados de nuestro país que no están dirigidos por congregaciones religiosas, tienen restricciones a la libertad religiosa y mantienen una orientación religiosa en diversos ámbitos de su actividad educativa en forma unilateral, sustentándose en la religión católica.
***
Hay que decirlo. Nuestros centros educativos en Dominicana no están preparados para soportar un esquema de educación laica. Recuerdo que en una conversación con dos amigas monjas que laboran en una escuela en Sabana Perdida, ellas me relataban cómo los/as pocos/as estudiantes testigos de Jehová representaban un dolor de cabeza para la «buena convivencia» en el recinto escolar, debido a su negativa a rendir pleitesía a la bandera y a entonar el Himno Nacional como se acostumbra. Ellas no podían entender cuando les explicaba que a esos/as estudiantes debe respetárseles su religión, y que de ninguna manera su negativa implica un «irrespeto por la patria», ni mucho menos supone una «costumbre extraña».
En nuestras escuelas públicas y muchos colegios privados no religiosos se tiene como «por defecto» el orar antes de las clases y el enseñar solamente educación cristiana. Recuerdo que en el colegio que estudié —privado, por cierto, y no atado a ninguna congregación religiosa—, el contenido de la asignatura de religión era solamente basado en la religión cristiana. Y si a ello añadimos que los cultos afros y el vudú debieran formar parte de la educación religiosa en las escuelas públicas y colegios no religiosos, generaría ello un rechazo frontal de parte de amplios sectores de la sociedad dominicana, que no aceptan que en el currículo educativo se enseñe otra cosmovisión religiosa fuera de la cristiana.
El legado y utopía del educador puertorriqueño Eugenio María de Hostos, quien tan ampliamente soñó con una educación laica a todos los niveles, está cada día más lejos de cristalizarse, especialmente cuando existe una ley que obliga a las escuelas públicas del país a leer la biblia antes de cada jornada. Por el bien de nuestra sociedad, y por respeto al carácter laico que debiera tener el sistema educativo dominicano, esa ley debiera ser rechazada y derogada.