Magnificat
Por Natanael Disla
Dios altísimo, que estás en los firmamentos celestes
En las honduras terrestres y en las profundidades del océano
Insondable
Grande es tu majestad inconmovible, inccognoscible
Misterio grande la encarnación
Tú mismo putrefacto, de facto maldito
Quebrantado en llanto inconcluso
Malogrado
In crescendo glorificado de la muerte
Tabernáculo colectivo del altar insurgente
Presente
Poderosa es la virtud que nos acerca
Gloriosa es la muerte henchida en tu mano
Malogrado el dolor asido de tu diestra
Palestra
Marcado de tu iris se levanta imponente
La niña que rodea tus ojos no mirados
Pater Noster elevado en potencia de none
Impar el pecado ya no más número primo
Exponenciada la vida dividida entre cero
Sincero
Sinceros nosotros ante tu mirada
Cautiva
Cautívanos con tu mirada sincera
Sin cera es la vela que encendemos en Tu nombre
Que nos queme los corazones sin nombre adherido
En una piedra pómez castiza y blanquecina
Soli Deo Gloria, Laudate Dominum!
